ARQUITECTURA EMOCIONAL
El brutalista (2025)
Solo hay una forma más que segura de pillar cacho en Hollywood: hacer una peli sobre judios, Holocausto, nazis y todo lo que rodeó aquella barbarie sin sentido ocurrida durante el Tercer Reich.
El brutalista, aunque parece ocultar esa carta de la baraja, la juega igualmente.
Tiene esta película un primer acto exquisito. Dentro de sus 3 horas y media, eso es ya decir mucho. Cuando llega el intermedio tienes la sensación de haber asistido a una experiencia brillante. Su director pone la cámara en su sitio, Adrien Brody está perfecto y todo augura que una obra maestra está al caer.
Pero no.
Su segunda mitad sólo tiene una secuencia memorable, el resto ni llega, ni está a la altura de su acto predecesor ni nada de nada. Y maldigo ese momento en el que pienso: ¿Cómo puedes cagarla en el tercer acto?...¿cómo te atreves?...
The Brutalist, nos cuenta la historia del arquitecto László Toth (Brody) que escapa de Budapest a América huyendo de la posguerra. Allí, sufrirá lo que significa empezar de cero en un país espantosamente cruel. La tierra de las oportunidades se torna en otra cárcel para nuestro protagonista, que poco a poco, va abriéndose camino haciendo lo que mejor sabe hacer: construir cosas.
Su música es perturbadora. Tiene un extraño aroma a There will be blood, utiliza sonidos repetitivos que traspasan la pantalla, me resulta familiar. Su fotografía es naturalista a más no poder, se han gastado poco en focos. No importa, le funciona. La secuencia inicial de Brody llegando a Nueva York está a la altura de la del Padrino 2, es ACOJONANTE.
Adrien Brody vuelve a meterse en el papel de un hombre roto por dentro y por fuera, lo hace de maravilla que para eso tiene esa cara de constante sufrimiento, huele a segundo Oscar por todas partes. Su director, es Brady Corbet, un tipo que hizo sus pinitos como actor y que aquí parece ser por momentos un super dotado. Dice que rodar con negativo es obligatorio para llamarse director de cine; aquí se atreve a hacerlo en Vistavision 70 mm para después cagarla encajando la pantalla en un 1.66.1. Inconcebible. Sin sentido.
Creo que es una película a la que le sobran minutos, sobre todo en su segunda parte y en una secuencia de la primera. También creo que se lo va a llevar casi todo en los Oscar, ¿en serio alguien cree que Emilia Pérez va a hacerle frente?
En fin, me voy a la cama contento, he visto un peliculón, al menos hasta su intermedio.